El argumento de esta comedia nos lleva hasta Turaqistán, un país desértico del Medio Oriente que es desgarrado por un motín gubernamental, después de que una corporación privada norteamericana (propiedad del ex presidente de los Estados Unidos) se ha hecho cargo del Estado. John Cusack interpreta a un asesino a sueldo que debe matar a un ministro. Para ello, se infiltrará como un importante productor artístico.
Ya muchos conocerán la calidad actoral de John Cusack, de modo que, esta película no estará nada mal, esperemos que así sea, ya que conociendo lo desastrozas que pueden resultar las comedias políticas de Hollywood...
Fuente: Extracine





















