Bestias Come-Hombres I: Tiburones

Voy a dar inicio a una serie de artículos en los que hablaré sobre aquellas películas que nos muestran a bestias devoradoras de hombres, al punto de meter tanto miedo en el espectador que genera una serie de traumas entre los más susceptibles y uno de los principales promotores de este tipo de cintas es sin dudas el “Rey Midas de Hollywood” Steven Spielberg.

Era el año 1975 cuando un jovencísimo Spielberg daba el gran salto a la fama con el rodaje de una de las cintas de terror más taquilleras y traumatizantes de la historia del cine, "Jaws", en la que la principal atracción era un hambriento Tiburón Blanco que se comía todo lo que se le ponía en frente sin importar si fuera hombre, mujer, niño o cualquier objeto que quepara en sus fauces.

En el párrafo anterior dije "traumatizante" porque luego del estreno de esta cinta, en todo el mundo se generó un gran pánico hacia los tiburones, tanto que por ese entonces la gente que iba a la playa tenía miedo de meterse al agua por temor de ser atacado por un tiburón, pero para eso tenemos a nuestros amigos expertos de National Geographic o Animal Planet que documental tras documental nos probaban que el hombre no es el plato favorito de los tiburones.

Tras el estreno de "Tiburón" le siguieron 3 secuelas ("Jaws 2" (1978), "Jaws 3" (1983) y "Jaws 4" (1987)) y varias películas basadas en ataques de tiburones, ninguna de ellas dirigidas por Spielberg (Sobre todo las secuelas de la que él dirigió) pero lo común de estas es que la única forma de vencer al hambriento escualo es haciéndolo volar en pedazos, sí, muy estereotipado o falta de ingenio.

Películas sobre ataques de tiburones he visto varias, una más mala que la otra, en las que por ejemplo tenemos la saga "Shark Attack" (3 auténticos bodrios), "Deep Blue Sea" (no es mala, pero tampoco es una obra de arte, por lo menos entretiene), "Shark Zone" y "Tiburón en Venecia":

"Deep Blue Sea" (1999):


De todas las películas "malas" sobre estos animales, esta es la que más me entretuvo, y es que ver en el reparto el nombre del bueno de Samuel L. Jackson a más de uno puede hacer pensar que lo que va a ver es una buena película, pero no, porque hay determinados personajes que parecen ser los más importantes de la historia, y cuando te das cuenta, ya han sido tragados por los tiburones.

3 Tiburones con inteligencia casi humana, obviamente gracias a una alteración genética realizada por un grupo de científicos, se convierten en el terror de estos en un laboratorio ubicado en altamar en el que se busca, con la ayuda de los escualos, encontrar la cura para el Alzheimer.

La película en si no está tan mal hecha, obviamente los efectos especiales que se utilizan para mostrar el momento en que los tiburones atacan son bastante notorios, por ejemplo, cuando uno de los tiburones ataca a su primera víctima aprovechando que este encendía un cigarro, de un mordisco le arranca el brazo (ya ven que fumar es malo), en la escena se puede apreciar que su brazo real está haciendo bulto en su espalda. Lo mejor de la cinta es quizás la muerte de Samuel L. Jackson por lo inesperada que fue, yo por lo menos esperaba que aguantara hasta el final y porque él levantó un poco la película.

Moraleja: si se va a gastar una buena cantidad de dinero en contratar a Samuel L. Jackson, por lo menos hay que sacarle provecho.

"Shark Zone" (2003)


Hasta el día que vi esta película ignoraba completamente que los tiburones emitieran sonidos onomatopéyicos similares a los felinos, porque como dije casi al inicio de este post, en los documentales que vi sobre estos escualos, en ninguno vi nada parecido, además que, las imágenes de los tiburones son sacadas de archivos, documentales claro está a las cuales se les agregó uno que otro cambio de ambientación y por supuesto, el sonido.

"Tiburón en Venecia" (2008)


Aquí está quizás la mezcla imposible: Tiburón y Venecia, ya no se sabe qué hacer con los tiburones que los meten en cualquier lugar, qué vendrá después, no me lo quiero ni imaginar. Para esta cinta no se utilizó ningún tiburón animatrónico, todas las imágenes de tiburones que se ven, han sido sacadas de documentales.

Esta película tiene un poco de todo: mafia, un hijo buscando a su padre, un tesoro escondido en los canales de Venecia y por supuesto, los tiburones, pero igual está muy mal hecha, diálogos absurdos, acciones y situaciones incoherentes, actuaciones pésimas, se nota que Stephen Baldwin no le llega ni a los talones a su hermano Alec.

Hasta aquí lo referente a las películas sobre tiburones, si te animas a ver algunas de las mencionadas arriba, es bajo tu responsabilidad (salvo la de Spielberg claro está).